Hoy fui a comprarme el A woman a man walked by que hacía tiempo que me esperaba en un estante de NOVEDADES OFEEERTA. Y la cosa acabó así:

Así es la crisis, (económica y discográfica) puedes comprarte Abattoir blues/Lyre of Orpheus por 5,95. Increíble hace un tiempo, milagroso hace 10 años cuando ahorrábamos hasta la última peseta para poder comprarnos el single Flower de Soundgarden con tres tristes canciones que tardarás menos en encontrar en Spotify que en tu habitación.
En mi momento de fiebre consumista sentí un poco de nostalgia (¿será también el marketing?). La fnac parecía un cementerio de elefantes y yo un animal en el zoológico. Cada vez hay más chapitas y más camisetitas y más aparentar y cada vez menos música en estado disco.
Sí, seguramente crisis discográfica vaya a dar a luz a no sé que nueva forma de hacer música y venderla, pero a mí me hace sentir más viejuna.
A veces pienso que sólo cambian los formatos de las cosas (no sólo musicales) para que sigamos consumiendo a todo trapo, pero qué quieres que te diga, yo estoy encantada con mi nuevo disco de Pj Harvey y es el que me va a ayudar a llevar con ganas esta semana. (Cambiar mi trabajo por algo así me hace si no valorar mi trabajo, al menos sí mi sueldo).
Ay, también compré tres cuartos de kilo de té.
Hay cosas que nunca cambiarán.
(O al menos eso parece)





japuta, veo ahí entradas para varios conciertos : D
y no seas modesta: a tí te mola tu labuuuuro : P
PD. El té tiene cafeína, y yo es que estoy en mi fase de cataaarsis sin cafeína : D