9 Abril, 2008
Non omnis moriar parsque mei vivibat Libitinam
Posted by caracolquiscol under cabreos, colores, langue y paroleEstudié latín porque se me mostró como un arma que me haría libre, porque me hicieron jugar con algo que no se escondía detrás de un color o de una forma, sino de gritos inaudibles. Una tradición antiquísima abrió el camino a los límites de mi mundo. Una voz amable y experta inició mis balbuceos en una lengua que se dice muerta. Como una genuflexión al pasado, estudié latín.
Entendí más tarde que sólo podría servirme para liberarme, que debería crear una contracultura, que no era nada más que un lujo banal y superficial, que estudiándolo tenía que olvidarme de muchas otras cosas que pedían importancia. La única manera de conocerme era destrozando la herencia y el legado, crear me una máscara nueva aniquilando una lengua materna y mamada, pero de tradición paterna. Sin historia, sin derecho, sin arte… necesité una oportunidad violenta para incubar un germen nuevo.
Pero un día la palabra se presentó desnuda, mendigando un poco de atención, mostrándose en todo su atractivo, moviendo su cuerpo en coma, capital y punto alto. Y sólo pude hospedarla, darle un lugar, un nuevo sonido. Entonces fue cuando sentí que necesitaba rescatarla del tiempo, mecerla en mi garganta y colocarla en lo alto, sacrosantísima.
Por esto yo estudié latín,
Por esto y por muchas más cosas,
Pero al mundo no le importa
Porque no le basta.
Algunas veces me duele
y otras no me importa nada.