Sí, es verdad que yo funciono un poco así. Estaba aquí sentada, teniendo un día de lo más aburrido, pero mi vida cambió cuando vi esto:
Creo que nunca tendré que aguantar una humillación pública tan terrible como esa, aunque siempre que digo NUNCA parece que me pasa.
Mi memoria de elefante me lleva a aquella fiesta del colegio en la que nos tocó actuar a mi curso y tuvimos que hacer de aro olímpico patinando (la profesora de música era así). Tengo consciencia de estar ahí pensando en que si me caía sería dificilísimo soportar el resto de mi vida. No hacía más que mirar al suelo para evitar la caída, pero a la vez de reojo para, si se caía alguien, no perdérmelo. La música obviamente era Carros de fuego, claro que de eso no me acuerdo. Sólo recuerdo el pavimento de cemento, ahí, esperándonos. Podríamos haber caído todos tipo efecto domino, pero la historia nos salvó.
Gracias a los dioses no existía YouTube porque sino mi preocupación hubiera sido mayor. La sensación la recordé el otro día cuando una chica me explicaba lo que le tocaba a hacer a ella este año en la fiesta de navidad. No lo voy a contar aquí por respeto, pero os aseguro que nada agradable. Todas estas fiestas con actuaciones tan patéticas y frustrantes me resuenan un poco a Norteamérica, aunque se ve que en Oriente se hace a edades más avanzadas o con los excluídos sociales únicamente.
Bueno, después de considerar este documento creo que podré levantar la mano si tengo una duda. No será tan terrible.





Que humillante. No querria estar en su lugar.
Que bueno que hace unos años no habia youtube, tenes toda la razon!! sino yo seria una de las grandes escrachadas ja ja ja nos salvamos!.
Malisimo, me aburroooo