
Se presenta a veces la destrucción como una promesa. Un contrato en el que a cambio se ofrece el verde eterno, otra vida que siga, otra vez despertar, el nuevo sol que sale.
Se presenta aunque a veces no se ve como una renovación y final de un ciclo, como una manera de sellar aquel conocimiento que nos atrevimos a desear alcanzar o en algún momento sentimos que necesitábamos. Como una ironía aunque, al final, sea una promesa.
Extiende la esperanza su tumor por todo nuestro cuerpo y nos explota, nos estalla, no deja nada de lo que encuentra a su paso. Nos prepara para ser algún día capaces de llenar ese vacío, de reafirmar nuestra renuncia de la manera que encontremos para poder sacar nuestros propios frutos de esto.
Nos deja a veces, la misma promesa, esperando una luz que mutile algunos de nuestros miembros y que convierta el cáncer que nos ataca en la rama dorada que otros llamaron sagrada.
Y sigue mientras tanto helándonos el invierno. Se gira de nuevo en la misma espiral.





Siempre llega la primavera …FELIZ AÑO NUEVO,SALUD AMOR Y ESPERANZA…